jueves, 8 de marzo de 2007

Tres deseos


Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más)que el primer deseo de Ali Abd al-Rahman Azzeh fue muy simple: ser reconocido, que la gente al ver su foto en los diarios o saber de él por los noticieros pensara: “a ese tipo lo conocí yo en mil novecientos setenta y tantos”. Deseó, pues, que su historia trascendiese y su rostro fuese del dominio de todas las tribus temerosas de Alá (La gloria sea con aquel que no muere). Los otros dos deseos se ajustaban más a lo convencional: mujeres y dinero. El genio a cada requerimiento replicaba: “hecho”. La tradición registra que su historia tuvo lugar en un lugar tan ignoto y lejano como Venezuela. Su familia se enteró de todo cuando uno de los que estaba de vuelta de aquellos lejanos y tropicales parajes leyó en la prensa local: “Apresado falso jeque y desmantelada red de corrupción en La Rinconada”.

martes, 27 de febrero de 2007

De la fe y otras chucherías


En mi barrio, entre los aficionados al fútbol, la más vehemente manifestación de la frustración es la fe sin límites ni recato. Hay quienes, sintiéndose más aventajados y perspicaces, como mi hermano Saúl, dan cuenta de la expansión de este fenómeno hacia todos los escenarios de la vida ciudadana… Especialmente entre cierta gente plañidera.

viernes, 23 de febrero de 2007

De los Evangelios Apócrifos


No soy misántropo, y mi valor no ha menguado un palmo, pues tampoco soy medroso. No soy un sujeto desleal o hipócrita, ni un coño de madre, como sostienen los más abusivos y soeces. Es absolutamente falsa esa especie difundida entre el populacho. Es más, me atrevo a desmentir a nuestros más reputados cronistas quienes han hecho eco de cuentos de camino, pues nunca antes la profecía fue traida por voluntad humana. ¿Cómo podemos consentir que Profecía alguna sea objeto de interpretación privada? Es necesario que estéis atentos a la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones. Porque ese lamentable incidente del cual dan cuenta las escrituras es apócrifo, os los puedo asegurar. Lo que ocurrió –lo que a cualquiera puede sucederle– fue que me falló la memoria.

domingo, 28 de enero de 2007

La educación de un cierto lagarto


Para un camaleón la educación de sus vástagos constituye un deber insoslayable. Aun así, una cierta pareja de estos lagartos que conozco, no puede domeñar el insoportable impulso de su niño por repetirlo todo a viva voz e imitar poniéndose en evidencia. Algunos celebran las que, a propósito, llaman gracias. Su padre, en cambio, es severo con la inconstancia. El niño no entiende los misterios de los tropismos y el disimulo. Su padre no se cansa de repetirle: para un camaleón, el pasar inadvertido es un arte fino.
El niño no hace caso, y sucumbe una y otra vez al oscuro influjo. Su padre se ha dado cuenta, hoy día, de que el chiquillo está mudando la voz. Pero esa voz destemplada y aguda le enciende el ánimo y le está revolviendo la cena. Falta nada más que le salgan plumas verdes, dice. Su mujer enrojece, cambia de tema, y, camino a la cocina, mira de reojo el sofá. No puede sustraerse de pensar --sintiendo como un vértigo-- en aquel loro parlanchín, tan divertido, que vivía en el 4-B.

jueves, 25 de enero de 2007

Get Smart


La agente Noventa y nueve, angustiadísima, aún reponiéndose de la impresión, estupefacta y aterrorizada por el reciente descubrimiento del infalible plan de Kaos para desvastar nuestra sociedad exclama: !Maxwell!,¿qué haremos? Está en peligro todo el mundo civilizado. Maxwell, replica sin respirar: Y los Estados Unidos también, Noventa y nueve.

Failure


Esto me lo ha revelado un amigo hace unos días.


1.- Es necesario ir a Google.


2.- Colocar en la ventana de búsqueda la palabra "failure".


3.- Hacer click en "Voy a tener suerte" para la versión en español o "I´m feeling lucky" en inglés


4.- Esperar a ver qué sale



viernes, 19 de enero de 2007

Mokridge, Amgine y Batman...


En una escena de Batman, la serie animada, Mokridge, un gris personaje que encarna el arquetipo del capitalista salvaje de mente pragmática, le dice al Sr. Amgine: La razón por la cual su nombre no figura ya en esa puerta es una sola y muy sencilla: Ud. está despedido. Amgine gaguea, se asombra, y luego le espeta a Mokridge en la cara que de no ser por su ingenio singular, de no ser por su incunable inteligencia la Compañía del Acertijo del Minotauro no sería nada y Mokridge, por supuesto, estaría en la más negligente y vergonzosa ruina . Un silencio incomodísmo se instala entre ambos, hasta que Amgine, con el rostro desencajado, y viendo ante sí la sonrisa burlona de Mokridge, se prodiga en descalificaciones hacia éste: le dice que no puede ver más allá de lo evidente, que no puede articular un razonamiento coherente, que apenas le alcanza la inteligencia para delegar, para encargar a una corte de subalternos oficiosos y lisonjeros la presentación de power point ante la junta directiva, asistido siempre por un computador de última generación que lo hace todo por él. Mokridge, entonces, le replica, modulando cada palabra como quien cata un manjar exquisito: Si tú eres tan listo, ¿por qué no eres rico? Amgine, con los platinos pegados, con el asombro temblándole en el labio inferior y la indignación calentándole las orejas, no atina a decir cosa alguna. Finalmente, sale de la escena masticando su indignación, asumiendo la ignominia con el decoro y la resignación del que recoge, por sexta vez en la tarde, el balón enredado en los guarales de la portería propia.
No puedo, francamente, sustraerme de sentir por Amgine una entrañable solidaridad, un no declarado afecto por los oprimidos y débiles.
Este Amgine se convertira, más tarde, en Enigma, esto es, El Acertijo. Y cuando Enigma (Acertijo) amenaza a Mokridge con alguno de sus divertidos e ingeniosísimos artificios, Batman (Bruce Wayne) lee tal amenaza no como un asunto estrictamente privado, sino como un atentado en contra del status quo, el estado de derecho, el american way of life, against all that is America about. Batman, pues, actúa asistido por la justicia, por la historia (eso quiere hacernos creer). Pero, en realidad, actúa impelido por la necesidad de mantener en secreto su supina ignorancia, su escandalosa falta de creatividad (en realidad Alfred lo hace todo), su pornográfica fortuna, su inconfesable filiación con Mokridge.